Pet ID
El código que el dueño dicta o muestra. Ocho caracteres sin O ni ceros, elegidos para poder decirse en voz alta sin equivocarse.
Desliza para explorar
El expediente vive en el teléfono del dueño y acompaña al animal toda su vida, sin importar a qué veterinario vaya. Este panel es el lado de la clínica: leerlo y firmarlo. No hay que dar de alta al paciente ni pedirle la carpeta a nadie.
El código que el dueño dicta o muestra. Ocho caracteres sin O ni ceros, elegidos para poder decirse en voz alta sin equivocarse.
Alergias graves arriba de todo, antes de recetar nada. Debajo, tratamientos en curso, vacunas con su refuerzo, peso y documentos.
Lo que escribe su veterinaria queda verificado y con su nombre. Lo que anotó el dueño queda aparte, porque no tiene valor clínico.
El dueño muestra un código y el expediente se abre por 24 horas en cualquier navegador, sin cuenta. Para la emergencia de las once de la noche.
Letra grande, contraste alto y una sola cosa que teclear. Se usa con el animal en la mesa, muchas veces con una mano y a veces con el dueño mirando la pantalla. No hay nada que instalar: corre en la compu de recepción y en la tablet.
El cobro va a la clínica y nunca a la familia. La app del dueño es gratis y siempre lo va a ser.
Escribir a HakübeEl expediente entero, en el orden en que hace falta durante una consulta.
No es una opción de configuración: lo decide la base de datos, en cada consulta, y ninguna pantalla puede saltárselo. Si el dueño revoca, usted deja de ver el expediente. Lo que su clínica escribió se queda ahí, con su sello.
El precio lo estamos cerrando con las primeras veterinarias que lo van a usar todos los días. Si quiere ser una de ellas, escríbanos.